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miércoles, 4 de julio de 2007

El Gran Telescopio de Canarias se inaugura el próximo 13 de julio



El llamado Gran Telescopio de Canarias (GTC), un gigantesco instrumento astronómico con un espejo de 10,4 metros, situado en lo alto de la privilegiada isla canaria de La Palma (Observatorio del Roque de los Muchachos), se inaugura el próximo 13 de julio de 2007. Primero pasará por una etapa de "rodaje", que permitirá ir ajustando pequeños errores o imperfecciones en la configuración de los equipos, para prepararlos para trabajar a pleno rendimiento aproximadamente dentro de un año. Desde luego se trata de una fecha clave que marcará un antes y un después en la Astrofísica Española, junto con la reciente adhesión de España al Observatorio Europeo Austral (ESO).

El GTC se ha gestado desde el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) en La Laguna (Tenerife), con el decidido apoyo de las instituciones europeas, españolas y canarias. Se ha construido mediante un consorcio en el que participa mayoritariamente España, seguida de México y Estados Unidos.



Dentro de la instrumentación que el GTC ofrecerá para el Día Uno, destacamos OSIRIS (cámara y espectrógrafo multiobjeto en el visible) y CanariCam (cámara y espectrógrafo, con capacidades de polarimetría y coronografía, en el infrarrojo térmico), así como ELMER (de menor complejidad). Para la siguiente generación de instrumentos, se está diseñando y construyendo actualmente EMIR (espectrográfo multiobjeto infrarrojo), que será toda una revolución en el sector cuando entre en funcionamiento.

Durante mi etapa en el Departamento de Astrofísica de la Universidad Complutense de Madrid, trabajé durante varios años en los instrumentos ELMER y EMIR, así como en las cámaras de adquisición y guiado, que permiten saber adónde está apuntando el telescopio.

De entre los objetivos científicos del GTC, se pretende estudiar de todo, desde planetas extrasolares, objetos protoestelares, agujeros negros, galaxias externas, galaxias activas y otros aspectos de la cosmología.

miércoles, 25 de abril de 2007

Ya podemos ver el Sol en 3D


Acaban de publicar las primeras imágenes del Sol en tres dimensiones, tomadas en el rango ultravioleta por las sondas gemelas STEREO de la NASA. Las dos naves fueron lanzadas desde Cabo Cañaveral (EEUU) en octubre de 2006 y se situaron en dos órbitas diferentes: una por delante de la Tierra y la otra por detrás. De esta manera, ambas producen dos imágenes ligeramente diferentes del Sol, que al ser contempladas, provocan el efecto tridimensional.

Estas imágenes tridimensionales ultravioleta no se podrían haber tomado desde la Tierra, ya que nuestra atmósfera absorbe ese rango electromagnético. El material que vemos corresponde a capas del Sol extremadamente calientes formadas por iones (núcleos atómicos separados de sus electrones), que quedan "congelados" por los campos magnéticos solares.

Para poder ver correctamente estas fotografías 3D basta con utilizar unas gafas caseras, donde el cristal izquierdo sea de color rojo y el derecho sea azul. Estas imágenes reciben el nombre de anaglifos.

viernes, 29 de diciembre de 2006

Comprando unos prismáticos para Astronomía



Ayer me compré por fin unos prismáticos o binoculares, tras mucho tiempo que lo llevaba postergando. Me pasé por mi tienda favorita de Madrid, Óptica Roma, situada en la Plaza de Manuel Becerra. El modelo que me ofrecieron fue un Vixen Última 7x50, por unos 295 €. ¿Qué significan estos números que se adjuntan siempre a los nombres de los prismáticos?

El 7x indica que este instrumento ofrece un aumento del 700%, es decir, los objetos que se observan a través de los prismáticos parecen estar 7 veces más cerca de lo que realmente están, con lo que se ven también 7 veces más grandes. Por otro lado, el 50 significa que el diámetro de las lentes del prismático es de 50 mm, o sea, 5 cm. Como podéis imaginar hay diversas combinaciones entre tamaño de las lentes y aumentos, ofreciendo toda una gama de posibilidades para todos los usos, desde los gemelos de teatro, a prismáticos para observar aves, pasando por los binoculares astronómicos.

Hay que indicar que cuando uno mira al cielo con los prismáticos, el pulso le juega a uno una mala pasada, debido a que se pierde toda referencia con el suelo. Es por ello que no se consigue fácilmente mantener la mirada fija en un punto del cielo. Para solventar este problema, es recomendable apoyar los brazos o los prismáticos en algo fijo, ya sea la barandilla de nuestra terraza o un bastón de altura adecuada. Si queremos mirar cerca del cénit (el punto del cielo situado justo sobre nuestras cabezas), no nos quedará más remedio que tumbarnos sobre una esterilla, manta o hamaca. Si usamos prismáticos más grandes, tendremos que ponerles un trípode para evitar la vibración del pulso.

Un concepto interesante a la hora de comprar unos prismáticos es el llamado pupila de salida. Se trata del tamaño del haz de luz que sale por los oculares. Lo que interesa es que dicho haz sea aproximadamente del mismo diámetro o algo menor que nuestra pupila, para que así no estemos desaprovechando parte de la luz. El tamaño de dicha pupila de salida se puede calcular fácilmente dividiendo el tamaño de las lentes en milímetros entre los aumentos. En mi caso, 50/7 = 7'1 mm. Éste es el tamaño óptimo para la pupila de salida, pues coincide con el tamaño máximo de nuestra pupila, tras un proceso de adaptación a la oscuridad de unos 20 minutos aproximadamente. Con la edad, nuestra pupila se va haciendo más pequeña, ya que puede ser de sólo 5 mm. Es por ello que en esos casos se recomienda usar prismáticos del tipo 10x50, en vez de los 7x50.

¿Y qué se puede observar con unos prismáticos como los que me he comprado? Para empezar, la Luna ofrece ya unos detalles que no se aprecian a simple vista. Es muy interesante seguirla día a día, e ir comprobando cómo la luz solar va incidiendo con distintos ángulos sobre la superficie lunar. También se pueden observar algunas nebulosas, como la de Orión, o algunos cúmulos de estrellas, como las Pléyades y las Híadas en Tauro. Incluso puede llegar a verse la Galaxia de Andrómeda.

Algunas estrellas vistas con prismáticos resultan ser binarias, es decir, formadas por dos componentes muy cercanas. Los planetas sin embargo no llegan a verse adecuadamente, ya que los aumentos no son los suficientes para distinguir su superficie.

Lo que hay que tener muy presente es que NUNCA ha de mirarse al Sol directamente ni con prismáticos ni con cualquier otro instrumento astronómico, so pena de sufrir graves e irreversibles daños en la retina. Para ello, es mejor realizar una observación por proyección.